Una grapadora es una máquina industrial diseñada para sellar herméticamente los extremos de envases flexibles, como tripas de embutidos (salami, mortadela, salchichas), bolsas, redes y sobres, mediante grapas de aluminio.
Recibe la masa de una embutidora al vacío, divide la tripa en porciones y aplica una o dos grapas metálicas para sellar el producto a alta presión y velocidad.
En líneas de producción de alta velocidad, la grapadora funciona conectada directamente a una embutidora al vacío, lo que garantiza la estandarización, el sellado hermético y un alto rendimiento sin necesidad de atado manual.
La función principal de la grapadora automática es asegurar un sellado hermético y una dosificación precisa de productos pastosos, viscosos o sólidos envasados en tripas y bolsas. Ventajas:
- Sellado y conservación: Mantiene la presión interna del producto y evita el contacto con el aire y contaminantes externos.
- Estandarización de piezas: Garantiza un tamaño, peso y forma uniformes en el porcionado de los productos.
- Inserción de lazo: Muchas grapadoras insertan automáticamente el lazo de cordón/cinta junto con la pinza, lo que permite colgar el producto en el soporte para ahumar o cocinar.
- Corte y separación: Realiza un corte limpio entre las piezas o permite programar secuencias.
Las grapadoras se clasifican principalmente según el número de pinzas aplicadas por ciclo y el nivel de automatización:
- Grapadora doble: Aplica dos pinzas simultáneamente y corta la tripa por el centro. Es el estándar de la industria para embutidos, ya que cierra el extremo del eslabón anterior y el comienzo del siguiente en una sola operación.
- Grapadora simple: Aplica solo una pinza por ciclo. Ideal para cerrar bolsas, bolsas al vacío, envases secundarios o redes para aves y frutas.
Aunque el sector de la carne procesada (embutidos, salami, mortadela, chorizo) es el mayor consumidor, las grapadoras se utilizan ampliamente en otros sectores de las industrias alimentaria, química y de envasado en general. |